Se trata de un muy buen piloto, pero está lejos de los grandes de la historia -Senna o Schumacher- y tampocó reúne las características del mejor piloto en la actualidad: el español Fernando Alonso.
A pesar de que llega a Shanghai nuevamente como líder y con el título en el horizonte, Hamilton corre el riesgo de repetir el fracaso de 2007, lo que lo convertiría en uno de los grandes perdedores de la historia.
El piloto británico está dejando escapar el Mundial por la cantidad de errores que ha cometido durante la temporada.

La lista comenzó en Malasia y Bahrein, escenarios en los que rodó en puestos secundarios al perder tiempo en un frustrado intento de encontrar el límite de su coche.
Después llegó Canadá, cuando no vio que el semáforo estaba en rojo a la salida de los pits y chocó contra el finlandés Kimi Raikkonen, error que no quiso admitir.
Hace un año, Hamilton perdió en dos carreras una ventaja de 17 puntos.
Por el incidente fue penalizado para el GP de Francia y fue relegado diez lugares en la parrilla de salida. Desesperado por remontar lugares, Hamilton adelantó a otro piloto al cortar una chicana, maniobra que por reglamento fue sancionada.
Pasaron Bélgica y Japón, donde volvió a ser castigado por buscar la victoria con maniobras ilegales, y Monza, circuito en el que por una mala selección de neumáticos en la clasificación quedó relegado al séptimo puesto al final de la carrera.
La cantidad de errores es tan numerosa que incluso opacan las exhibiciones que brindó en Silverstone y Hockenheim.
Arrogancia
Su carrera ha sido vertiginosa y exitosa, siempre patrocinado y arropado por la escudería McLaren y su director, Ron Dennis.

Hamilton ha contado con el respaldo de McLaren desde 1998., cuando tenía trece años.
Recuerdo cuando hizo su debut en la Fórmula Renault en 2002. Miembro de la escudería Manor Motorsport, Hamilton, de 17 años entonces, era perseguido constantemente por los aficionados y la prensa británica en el circuito de Brands Hatch.
Desde pequeño ha sido idolatrado y, moldeado por uno de los principales equipos de F1, siempre ha podido estar en los mejores equipos en las categorías que le ha tocado correr.
Fue así que llegó a la F1 en 2007, luego de ganar en la Fórmula Renault británica, la Fórmula 3 europea y la GP2.
Y en su primer año hubo una serie de factores que coincidieron para que luchara de igual a igual con el doble campeón mundial, Alonso.
Si bien Hamilton era el novato, fue Alonso el que llegó a un ambiente completamente nuevo al firmar con McLaren. Lewis había crecido en la escudería de Woking, conocía la forma de trabajo y los mecánicos conocían sus preferencias en cuanto a la puesta a punto de los coches.
Trabajó sin presión junto a Alonso, quien fue el encargado de desarrollar el vehículo en la pretemporada, y cumplió a la perfección su rol de ser la máxima esperanza de la fiel y tradicional afición británica.
Neumáticos
El segundo factor que ayudó al surgimiento de Hamilton fue el cambio de reglamento en los neumáticos, que dejo a Bridgestone como único proveedor.
Todos los pilotos que corrieron con Michelin los años anteriores sufrieron en la primera parte del campeonato (Alonso y Raikkonen) para entender el comportamiento de los neumáticos japoneses.
¿Tiempos felices? Alonso gana, pero Hamilton asegura que no lo dejaron luchar por la victoria.
Hamilton, que corrió con ellos en GP2, aprovechó esta ventaja para nivelar las diferencias entre él y Alonso, alcanzando hasta nueve podios consecutivos.
Cuando Alonso comenzó a sacar el mejor rendimiento a sus neumáticos, ganando el Gran Premio de Mónaco, Hamilton rompió la armonía dentro de la escudería al declarar que no le permitieron luchar por la victoria con Alonso
El equipo no condenó las palabras de Hamilton ni reaccionó en defensa de Alonso, quien por palmarés y experiencia debía de ser el líder natural de la escudería, pero que con el paso del tiempo se fue convirtiendo en un intruso en casa ajena.
La siguiente carrera, en Canadá, Hamilton consiguió su primera victoria, mientras Alonso tuvo un fin de semana para el olvido al cometer numerosos errores que lo relegaron hasta el séptimo lugar.
Este resultado reforzó la posición de Hamilton, quien para entonces lideraba el Mundial. Una nueva victoria en Estados Unidos, donde se benefició por una mejor estrategia para la carrera que Alonso, y los problemas en la caja de cambio del español en Francia inclinaron más la balanza hacia el número dos de McLaren.
En medio del escándalo de espionaje entre McLaren y Ferrari, Alonso reaccionó en Inglaterra y Alemania, recortando la diferencia con su compañero de equipo.
La paridad entre ambos pilotos en la pista era evidente y fue cuestión de tiempo para que explotara la bomba en la que se había convertido el interior del equipo.
El detonante llegó en Hungría, cuando nuevamente fue Hamilton el que desobedeció una orden de equipo y no cumplió con la estrategia acordada en la clasificación.
La furia se apoderó de Alonso, quien bloqueó deliberadamente a Hamilton en la última sesión para evitar que lograra la pole. La FIA tomó cartas en el asunto y castigó a Alonso.
Fue un comienzo de año pésimo, pero Alonso y Renault serían líderes del Mundial tomando en cuenta las últimas seis carreras.
Con la pista despejada y el respaldo de McLaren, Hamilton ganó, mientras Alonso se enfrentó a los directores del equipo.
El más beneficiado de la pelea resultó ser el finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari), quien se coronó campeón con un punto de ventaja sobre Hamilton y Alonso. McLaren tampoco celebró en el campeonato de constructores luego de haber sido excluido y sancionado con US$100 millones al ser hallado culpable en el caso de espionaje.
Queda la sensación de que si hubiera apostado por Alonso, McLaren habría conquistado un título que se le resiste desde 1999. Sin embargo, pudo más el sentimiento que la razón ante la posibilidad de coronar a un piloto británico que había crecido en la casa.
Y con todo a su favor este año, pareciera que Hamilton esta haciendo todo lo posible por perder un campeonato que debería haber asegurado hace varias carreras. Entretanto, Alonso ha vuelto a lo más alto del podio con Renault.
BBC.com








